El Espejo de la Musa:Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)

Cierto día, temprano, cuando el empeño se adorno con impaciencia,

La musa siguió la corriente del río,

Hasta un rincón apartado y tranquilo.

Rápida y sonora fluía

La cambiante superficie distorsionada,

Hacia su figura encantadora que huía,

Entonces la Diosa abandonó la ira.

Sin embargo, el arroyo la llamó burlándose:

¿No verás entonces la verdad en mi claro espejo?

Pero ella corría lejos, cerca del océano;

En su figura el regocijo alababa,

Adornando debidamente su guirnalda.

~ por lesenfantsdelapluie en junio 2, 2009.

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